7 de mayo de 2015

Vivir con psoriasis

Vivir con psoriasis
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La psoriasis es una enfermedad de la piel, no contagiosa, que afecta en España a cerca de un millón de personas, es decir, al 2% de la población, de los cuales entre el 15% y el 20% la padece de forma moderada o grave. Cada año, 60 personas de cada 100.000 empiezan a sufrir psoriasis, siendo la proporción ligeramente superior en mujeres que en hombres.

Se estima que 100 millones de personas en todo el mundo conviven con el problema de la psoriasis, viendo seriamente afectada su vida cotidiana y se estima que entre el 10% y el 30% de éstos desarrollarán artritis psoriásica. Existe un gran desconocimiento en la sociedad, lo que lleva a situaciones de ansiedad y temor por parte del paciente cuando se diagnostica.

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis en una enfermedad crónica de la piel, recurrente y no contagiosa. La piel se inflama produciendo unas placas rojas engrosadas, con descamación plateada, localizadas normalmente en el cuero cabelludo, codos, rodillas y zona baja de la espalda. Afecta con frecuencia a las uñas y en un 30% afecta a las articulaciones. La psoriasis aparece en forma de brotes.

¿Cuándo y cómo se manifiesta la psoriasis?

1. Edad. La psoriasis suele aparecer entre los 15 y los 35 años, aunque se puede presentar a cualquier edad. La edad media es de 29 años, con una cierta tendencia a comenzar antes en las mujeres que en los hombres (28 años en las mujeres, 32 en los hombres). En general, a la edad de 30 años más del 60% de los pacientes han iniciado su enfermedad.

2. Síntomas. Se manifiesta con evidentes signos físicos como picores, enrojecimientos y lesiones escamosas, engrosadas e inflamadas, variando la extensión de piel afectada de unas personas a otras.

Los síntomas físicos más comunes de la psoriasis son: escamas (94%), picor (79%), inflamación superficial de la piel (eritema, 71%), piel infiltrada (31%), sangrado (29%), quemazón (21%) y fatiga (19%).

3. Presentación. La psoriasis en placa es la forma más común (80% de los casos), aunque también puede aparecer en forma de gotas (psoriasis guttata) o, como un enrojecimiento extenso que afecta a gran parte de la superficie cutánea (pustulosa o eritrodérmica). Por otro lado, es frecuente la aparición conjunta de artritis psoriásica y de psoriasis, con la aparición de dolor, rojez e hinchazón de las extremidades de los dedos de las manos y pies.

4. Lesiones. En los casos severos de psoriasis las lesiones pueden llegar a cubrir gran parte de la superficie cutánea y entre un 13% y un 50% de las personas con psoriasis, tiene afectadas las uñas. Su frecuencia aumenta cuando la enfermedad se inicia antes de los 30 años, está acompañada de artritis (donde alcanza cifras del 70%) o alcanza una gravedad importante.

Los nuevos tratamientos contra la psoriasis

Lo más novedoso son los tratamientos biológicos basados en proteínas dirigidas de forma específica contra los mecanismos que producen la enfermedad. La administración de este medicamento logra blanquear la piel, controlar las manifestaciones y la progresión de daño articular producido por la artritis psoriásica.

El dermatólogo es quien individualiza el tratamiento en función de cada paciente: gravedad de la enfermedad, historial médico, estados de ánimo, etc., aplicando más tarde tratamientos tópicos, fototerapia, tratamientos sistémicos o nuevas terapias. Además, es importante un apoyo psicológico tanto al paciente como a la familia.

El objetivo principal de los tratamientos es mejorar la enfermedad para que no interfiera en la vida diaria del paciente, pues aunque la psoriasis no se cura, en la actualidad existen medicamentos que permiten controlar la enfermedad y, por lo tanto, mejorar calidad vida del paciente.

Psoriasis y dermatitis atópica

Muchas personas se preguntan si la demartitis atópica tiene una relación directa con la psoriasis. En principio, puede existir un mayor riesgo de padecer psoriasis en aquellas persona que tuvieron dermatitis atópica, pero no quiere decir esto que el hecho de tener una nos lleve irremediablemente a padecer la otra. 

La dermatitis atópica en el 90% de los casos la padecen niños y la psoriasis aparece a partir de la adolescencia. La confusión entre una y otra viene dada por sus manifestaciones externas parecidas. Lo que sí es cierto es que tienen una inmunología parecida y unos tratamientos similares.

La psoriasis afecta a la calidad de vida

Además de los signos externos, la psoriasis tiene un importante impacto sobre la calidad de vida de los pacientes, pues afecta muy seriamente al desarrollo de las actividades cotidianas y posee un marcado componente de afectación psicológica: cuadros depresivos, aislamiento, rechazo estético, social y laboral, vergüenza, etc.

De hecho, su impacto sobre la calidad de vida del enfermo puede compararse, o incluso superar, al de otras enfermedades crónicas como la hipertensión, el cáncer o las enfermedades coronarias. El mejor conocimiento, por parte de la sociedad, de lo que significa la psoriasis y de lo que supone para el enfermo es, sin duda, el primer paso hacia la plena integración del enfermo.

Vicen Ramón

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