6 de junio de 2012

La Generalitat regula el uso de 'tuppers' en las escuelas para el próximo curso

La Generalitat regula el uso de 'tuppers' en las escuelas para el próximo curso
HACER FAMILIA

BARCELONA, 6 Junio

La Conselleria de Enseñanza de la Generalitat regulará a partir del próximo curso el uso de fiambreras --'tuppers'-- para que los alumnos de Primaria y Secundaria puedan traer comida de su casa como ha venido sucediendo este curso en numerosos centros, según han confirmado fuentes del departamento.

La Conselleria y la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Enseñanza Secundaria (Fapaes) han desarrollado unas recomendaciones para regular la presencia de las fiambreras en las escuelas, ha informado TV3.

El presidente de la Fapaes, Pere Farriol, ha explicado que en mayo mantuvieron la primera reunión con la Conselleria, cuando se presentaron unas recomendaciones para permitir a los alumnos comer en los centros.

Estas recomendaciones establecen, en primer lugar, que los consejos escolares de cada centro deben autorizar la medida --que se activará ante la solicitud de las ampas--.

Asimismo, la Conselleria de Salud enviará a los centros un documento orientativo con las medidas mínimas de higiene para colegios y familias, como los alimentos necesarios de la dieta mediterránea y aquellos más recomendables para usar en 'tuppers'.

Las recomendaciones también prevén la presencia de espacios refrigerados para que los alumnos guarden las fiambreras en cuanto lleguen a los centros, que "debe ser diferenciado del espacio de comedor".

Además, los colegios deberán disponer de microondas, y algún monitor o miembro de las ampas que vigile este espacio: "Debemos hacer un esfuerzo entre todos para que funcione".

Esta iniciativa empezó hace dos años cuando se detectó en Tarragona la necesidad de crear espacios adaptados para que algunos alumnos pudieran usar a la hora de comer en lugar de hacerlo en parques o espacios "indignos".

Las familias se pusieron en contacto con los colegios para negociar la cesión de espacios destinados a este fin, mientras que el número de alumnos con esta necesidad fue creciendo ante el coste del comedor --150 euros mensuales de media--.

Actualmente, el uso de las fiambreras no estaba regulado, salvo para los alumnos con intolerancias alimenticias.