20 de marzo de 2019

Una mala colocación de los dientes influye en la salud

Una mala colocación de los dientes influye en la salud
ISTOCK

La higiene bucodental es un hábito que debe iniciarse desde bien temprana edad. La caries o las enfermedades de las encías están muy extendidas, pero son, en gran medida, prevenibles. Unos cuidados personales adecuados, junto con revisiones odontológicas periódicas y la gestión de los factores de riesgo, son indispensables para lograr una buena salud bucodental.

Para introducir y mejorar el cuidado de los dientes entre los más pequeños, Unilever España lleva a cabo talleres en varios colegios del país que ya han impactado en más de 2.600 niños y niñas. En estos talleres, se les enseña a cepillarse los dientes de forma correcta y se les indica cómo deben hacerlo según su edad. Además, se les hace entrega de un cepillómetro, un calendario mensual que sirve de herramienta para introducirles en las prácticas de higiene bucodental.
Según un estudio internacional llevado a cabo por GSK, España es el país del sur de Europa con mayor incidencia de problemas en salud bucodental; el 85% de los españoles reconoce que padece al menos alguna dolencia como la placa bacteriana (36%), la caries (33%), el sangrado de las encías (32%) o la sensibilidad dental (32%). "Es importante ser meticuloso con la higiene bucodental antes de que aparezcan los primeros síntomas -asegura XX, responsable de Higiene Bucodental de Unilever España-; en el caso de los niños, una correcta higiene bucodental desde edades tempranas al menos dos veces al día ayuda a prevenir problemas futuros en los adultos".

Para que los padres sean también conscientes de cómo hay que proteger la salud de sus hijos, Unilever y la FDI World Dental Federation han elaborado un Decálogo de buenas prácticas para el cuidado bucodental de los niños, una herramienta muy útil, que tal y como ha destacado Ana Palencia, Directora de Comunicación y Sostenibilidad de Unilever España: "viene a confirmar el compromiso de la compañía por mejorar la salud y el bienestar de las personas, uno de los pilares fundamentales marcados de nuestro Plan para una vida sostenible".

Cuándo hay que iniciar el hábito
El cuidado bucodental de un bebé debe comenzar en los días posteriores al nacimiento, lavando las encías con una gasa o paño limpio húmedo, sobre todo después de las tomas o al acostarlo por la noche. Empieza a lavarle los dientes tan pronto como asome el primer diente.

La hora del cepillado
Los niños deben cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos para reducir el riesgo de caries y enfermedades de las encías. El cepillado debe realizarse con movimientos circulares, después del desayuno y antes de irse a la cama por la noche.

Como un grano de arroz
Con niños menores de tres años, unta en el cepillo de dientes una pequeña cantidad de dentífrico del tamaño de un grano de arroz. A partir de los tres años, la cantidad se debe incrementar al tamaño de un guisante.

Mejor con flúor
Los niños deben lavarse los dientes con un dentífrico con flúor. Tu odontólogo o profesional sanitario de referencia te podrá recomendar la concentración de flúor que debe contener la pasta de dientes.

No enjuagues
Los niños no deben enjuagarse la boca justo después de lavarse los dientes, y tan solo deberán escupir el exceso de pasta. De este modo no se elimina o diluye el flúor, y se potencia su efecto preventivo.

Cambia de cepillo
Para garantizar el mejor cuidado bucodental, el cepillo de dientes de los niños deberá cambiarse cada tres meses, o cuando las cerdas estén dobladas, se caigan o se vean gastadas.

El chupete influye
El uso prolongado del chupete o chuparse el dedo afecta al desarrollo de la boca y los dientes del niño. No utilices el chupete más allá de los dos años y medio, y nunca lo untes con azúcar ni miel. Ayuda a tu hijo a dejar de chuparse el dedo y a abandonar el chupete pronto.

Cuidado con el azúcar
Utiliza el biberón únicamente para la leche (materna o en polvo) y el agua. No añadas ningún tipo de azúcar a la leche del biberón, no utilices el biberón para ningún tipo de bebida como el agua con azúcar, los zumos de frutas o los refrescos y anima a tu hijo a beber en vaso a partir del año.

Protégeles en los deportes
Cuando se produzca contacto físico, objetos en movimiento o caídas frecuentes, puede ser recomendable que tu hijo lleve una férula dental. Estas fundas hechas a la medida de los dientes y las encías les protegen contra roturas, desplazamientos y pérdidas.

Revisiones periódicas
Lleva a tus hijos a revisiones dentales periódicas. Tu dentista te aconsejará con qué frecuencia deben realizarse, dependiendo de sus necesidades concretas. Al igual que sucede en cualquier otra enfermedad, la prevención, la detección temprana y el tratamiento son clave a la hora de garantizar los mejores resultados
La Asociación Española de Ortodoncistas (AESOR) advierte, en el marco del Día Mundial de la Salud Bucodental, de que la colocación de los dientes influye directamente en la salud. La ortodoncia, como disciplina sanitaria, alinea los dientes y favorece la correcta limpieza, al permitir que los filamentos del cepillo accedan a todas las zonas de la boca. De esta manera, se evita la acumulación de placa y sarro y las encías están más sanas. Así, disminuye el riesgo de sufrir caries y periodontitis, un trastorno que puede provocar la pérdida irreversible de los dientes y que se asocia a distintas enfermedades como las cardiovasculares, el cáncer o la diabetes.
En cuanto a la salud oral, la Dra. Leonor Muelas, presidenta de AESOR, afirma que "es más fácil mantener una boca sana cuando los dientes están bien alineados". El encaje dentario, denominado oclusión, es otro factor en el que la ortodoncia es clave. Cuando los dientes no coinciden se produce una sobrecarga muscular, que puede degenerar en contracturas y en dolencias de las articulaciones. Esta maloclusión también provoca una presión entre los dientes que puede ocasionar su rotura y favorecer la aparición de dolor e infecciones.
Según apunta la Dra. Muelas, "es importante tener en cuenta la posición de los dientes y la relación correcta entre los maxilares superior e inferior para que no surjan problemas articulares, musculares, respiratorios e, incluso, de autoestima".
Asimismo, una buena oclusión dentaria está directamente relacionada con una mejora de la digestión, puesto que permite una masticación más óptima de los alimentos.
Medidas para una buena salud oral
Para llevar a cabo una correcta higiene bucal con cualquier tipo de ortodoncia, AESOR recomienda tener en cuenta las siguientes medidas:
1. Cepillarse los dientes después de cada comida, pues es la base para luchar contra la placa bacteriana.
2. Usar un cepillo interproximal o seda dental al menos por la noche.
3. Utilizar suavemente el cepillo para evitar daños en la encía.
4. Cepillar desde las encías hacia los extremos y en los espacios interdentales.
5. Usar reveladores de placa bacteriana, que colorean aquellas zonas donde se acumula y que suelen ser las menos accesibles.
6. No usar mucha pasta para limpiarnos los dientes. Con una dosis pequeña, el equivalente al tamaño de un guisante, es suficiente.
7. Uso diario de enjuagues bucales con un colutorio específico para los pacientes con ortodoncia, que refuerza la lucha antibacteriana bucal.
8. Además de la higiene dental, es muy importante la limpieza de los aparatos, fijos o removibles, que se usan durante el tratamiento de ortodoncia.