2 de marzo de 2018

Frenar el tabaquismo pasivo para reducir el riesgo en menores

Frenar el tabaquismo pasivo para reducir el riesgo en menores
ISTOCK

El tabaco no solo influye en quienes lo consumen, las personas que los rodean también reciben sus efectos nocivos al respirar este humo. Los fumadores pasivos sufren estas consecuencias, algo que especialmente preocupante en los niños, quienes se convierten en unas víctimas de los químicos que entran en su organismo a través del aire enrarecido por los cigarrillos.

Una advertencia que realizan desde el Consejo General de Enfermería, que señala que según datos de la OMS el 30% de las muertes por tabaquismo pasivo en el mundo se da en los niños. El humo que respiran los más pequeños da origen a graves problemas de salud infantil como sibilancias, tos crónica, asma, bronquitis, infecciones severas, neumonía, otitis e incluso obesidad y cáncer.

Cáncer a largo plazo

Junto con los datos de la OMS, el Consejo General de Enfermería también advierte de que los niños expuestos al humo del tabaco tienen hasta cuatro veces más riesgo de sufrir cáncer de pulmón en la edad adulta. Por ello se pide a los padres recapacitar sobre algunas negligencias que se realizan delante de los hijos y que los convierte en fumadores pasivos, un ejemplo es la exposición al humo en espacios tan cerrados como el coche.

Fumar medio cigarrillo en el coche genera, dentro del vehículo, una contaminación diez veces superior a los límites considerados peligrosos para la salud. El humo del tabaco presenta 7.000 sustancias, de las que 250 son consideradas como novias y como 70 cancerígenas, todas ellas permanecen en el vehículo durante semanas Por lo que no solo en el momento de la exposición se respiran.

Ante esta situación el Consejo General de Enfermería ha iniciado la campaña llamada "Coche Sin Humo. Protégeles", con ella se pretende concienciar a los padres sobre la importancia de renunciar al tabaco en estos espacios tan reducidos como los vehículos en este caso. Este organismo recuerda que si bien la Ley Antitabaco ha reducido la exposición de los adultos al humo, no ha sido así en los más pequeños.

El hogar y el coche se convierten en los principales espacios donde tiene lugar esa exposición de los más pequeños al humo del tabaco. Si bien la normativa puede regular los espacios públicos, en casa y otros espacios privados son los padres quienes tienen que regular la exposición en sus hijos.

Trucos para dejar de fumar

Ante los peligros que tiene el tabaco en los menores, una buena idea es dejar de fumar. Una labor muy dura para los adultos ya que se encuentran ante el abandono de uno de los hábitos más adictivos y con una gran aceptación social. Estas son algunas claves para tener éxito en esta misión:

- Elegir un día. Decide la jornada en la que quieres empezar y a partir de ahí comienza a trabajar duro. A partir de aquí todos los cigarrillos se deben arrojar a la basura y no acudir a las compras.

- Comunicar la decisión a amigos y otros familiares. Para evitar la tentación nada mejor que evitar que otros fumen en la presencia de la persona que lo está dejando, pedir el favor a estos conocidos es de gran ayuda.

- Buscar alternativas. ¿Cómo distraer la mente cuando vuelva la necesidad? Nada mejor que ocuparla en algo: salir a dar un paseo, hacer ejercicio, dedicarse a actividades como la cocina.

- Esconder todo aquello que pueda recordarlo. Ceniceros, mecheros y demás objetos relacionados con el consumo de tabaco deben esconderse.

- Recordar el objetivo. No hay que olvidarse del objetivo y los motivos para conseguirlo, una mejor salud para la persona que está dejando de fumar y menos peligro para los más pequeños.

Damián Montero

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