12 de enero de 2017

Violencia doméstica: 10 señales para detectar a una mujer maltratada

Violencia doméstica: 10 señales para detectar a una mujer maltratada
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Identificar la violencia doméstica, detectando cuándo una mujer está siendo maltratada para ayudarla, es el camino hacia la erradicación y puede salvar vidas. Estas son las 10 señales más evidentes para detactar a una mujer maltratada.

Es tarea de todos identificar estos comportamientos, censurarlos y educar a nuestros hijos e hijas en su condena y rechazo total. La violencia de género es un problema de todos.

10 señales para identificar a una mujer maltratada

La psicóloga Pilar Conde explica que "tener un apoyo social siempre asegura más posibilidades de salir de la violencia doméstica". Así, esta experta ha identificado las siguientes señales que pueden ayudar a identificar y a detectar a víctimas ocultas de la violencia doméstica:

1. No suelen expresar sus necesidades, cediendo a lo que su pareja le pide.

2. Cuando las observamos con su pareja, se muestran sumisas, cambian totalmente su manera de actuar si están delante y están sometidas.

3. No toman decisiones, si no tienen el consentimiento de su pareja.

4. Ponen excusas. Generalmente, al descubrirle un moratón, pone excusas como: "me he caído", "me he dado con la puerta", "si es que estoy muy despistada"; y observamos que esto ocurre con frecuencia. Además, cuando el golpe es mayor que la justificación dada, al preguntarle sobre el asunto, intenta cambiar rápidamente de tema.

5. Presentan síntomas depresivos y de ansiedad debido al nivel de estrés vivido de manera diaria.

6. Su red social suele ser escasa de interacciones. No participa en las actividades de ocio y sociales.

7. Justifica a su pareja, cuando le hablamos sobre el comportamiento extraño que estamos observando.

8. Puede presentar problemas de sueño, mostrándose más cansada durante el día y cambiar patrones de alimentación, subiendo o bajando de peso. Si el maltrato se mantiene estos aspectos quizás son difíciles de valorar.

9. Alejamiento familiar. Se puede haber alejado del núcleo familiar.

10. Cambios en su manera de vestir, puede haber empezado a usar ropa más discreta. Puede no interaccionar con hombres, sobre todo, si su pareja está delante.

Tal como explica Conde, "El que una persona acabe siendo víctima de violencia de género, no es de un día a otro, es un proceso lento en el que el maltratador va instaurando de manera intermitente los comportamientos de violencia, alternándolos con otros compensatorios y reforzadores".

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Violencia doméstica: cómo detectar y ayudar a las mujeres maltratadas

Cuando la rueda de protección y cuidado comienza a girar se lucha por impedir nuevos casos, pero también por evitar la reincidencia, por lograr que las mujeres maltratadas sometidas a abuso logren su autodeterminación para romper el círculo vicioso.

El gran problema que sufren estas personas es su soledad. Según explica Conde, "existen casos en que el agresor es percibido como alguien que atraviesa por un problema temporal y se tiene miedo a perjudicarle a través de la denuncia. También se dan casos, en los que se teme por la vida de la persona maltratada o en los que es la propia víctima la que bloquea cualquier tipo de acercamiento del exterior".

En otras situaciones, demasiadas, ni siquiera se tiene sospecha de que en la puerta de al lado se está produciendo una situación de violencia doméstica, puesto que "un porcentaje importante de las personas que maltratan pueden ser sociables y agradables con el entorno, lo que dificulta de manera externa identificarla como un "maltratador", asegura esta psicóloga.

Tampoco resulta fácil la detección de las víctimas de la violencia de género que pueden llegar a culpabilizarse de la situación o a tener miedo de separase al no tener empleo y por tanto, independencia económica: "Cuando el maltrato se instaura de una manera más recurrente la mujer ya puede pensar que es responsabilidad suya, que tiene que proteger a su pareja, tiene miedo por sí misma, por sus hijos, puede creer que se lo merece, que lo hace porque la quiere mucho, que si hace algo "malo" se merece un castigo.

En ese momento la mujer se ha ido aislando de su entorno, por lo que todavía se encuentra más sola, y más miedo tiene. Por otro lado, si la persona no es independiente económicamente tiene más riesgo de mantenerse en esa situación, por miedo a no tener dinero y no poder mantenerse a sí misma y/o a sus hijos".

En realidad, es un círculo vicioso que precisa abrir las puertas a una nueva vida. En palabras de la psiclóloga Pilar Conde, "se ha registrado un aumento de consultas psicológicas de mujeres que ya han sido capaces de romper dicha relación y que quieren trabajar diversos aspectos psicológicos como las consecuencias emocionales derivadas del maltrato sufrido, la autodeterminación, la asertividad, el afrontamiento de la ansiedad, mejora del estado de ánimo y la independencia emocional".

Marisol Nuevo Espin
Asesoramiento: Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen

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