La siesta ayuda a mejorar la memoria emocional de los niños

La siesta ayuda a mejorar la memoria emocional de los niños
26 de agosto de 2018 ISTOCK

La siesta es una de las prácticas más recomendadas por los expertos. Un pequeño descanso a mitad de la jornada que ayuda a sobrellevar la pereza después de las comidas, recarga las pilas para afrontar la última parte del día. Sin embargo, estas cabezadas no solo aseguran una recuperación después de las energías gastadas en la mañana.

Un estudio realizado por la Universidad de Massachusetts Amherst indica que dormir la siesta ayuda a que los niños puedan mejorar su memoria emocional. Un resultado que se aprecia cuando este descanso se respeta en los primeros años de la infancia. Unos beneficios que ayudan a la consolidación de los primeros recuerdos en los menores.

Procesamiento de las emociones

Las evidencias de que el sueño contribuye a la mejora en la gestión de las emociones existen. Tanto adultos como menores presentan mejor humor en aquellas ocasiones donde las horas de descanso se respetaban. Los investigadores destacan cómo los niños que no duermen siesta pueden parecer más gruñones o apáticos en aquellas jornadas donde se salta este momento.

Para comprobar los efectos de la siesta en la memoria emocional, los investigadores concedieron a varios niños de unos cinco años distintas imágenes con caras que describían palabras, tanto buenas como malas. A priori, tras la siesta, no se observó ninguna mejora en esta destreza.

Sin embargo, tras la noche, sí que se advirtieron mejoras en aquellos niños que habían dormido siesta. Estos pequeños demostraron una mejor memoria a la hora de definir sus emociones y relacionarlas con las tarjetas y los rostros presentados en ellas. Una ventaja que permite que los niños sepan reconocer estas sensaciones y puedan comunicarlas en los momentos en que las sientan.

Beneficios de la siesta en niños

Como ya se ha dicho, la siesta tiene distintos beneficios para los más pequeños de la casa. No solo como el que destaca este estudio, sino otros que permiten que los niños saquen lo mejor de ellos mismos:

- Mejora de rendimiento. Una cabezada asegura que los niños tengan energías y puedan rendir al máximo con sus capacidades y resolver los problemas que se presenten, así como sus obligaciones.

- Mejora el rendimiento escolar. Cumplir con los horarios de sueño no solo asegura energía para toda la tarde, sino tener las suficientes pilas como para aguantar jornada tras jornada en el colegio o en cualquier otro espacio.

- Positivismo. Como ya se ha dicho, no cumplir con los horarios de sueño hace que los más pequeños presenten un mal humor, en caso contrario la actitud es mejor.

- Mejora la concentración. Cumplir con los horarios de sueño hace que los más pequeños tengan sus capacidades al máximo y puedan poner todos sus sentidos en estas finalidades.

Damián Montero

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