26 de junio de 2015

La lectura, un juego para los niños

La lectura, un juego para los niños
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Si la lectura para el adulto es una forma de crecer en libertad, además de adquirir todo un cúmulo de conocimientos y experiencias que sería imposible alcanzar de cualquier otra manera, para tu hijo la lectura supone el paso más trascendental de toda su educación.

A los niños, mucho antes de aprender a leer, les gusta que les cuenten cuentos y fábulas, que le canten canciones, etc. Esto ya de por sí es una experiencia literaria, es más, es el pilar sobre el que se fundamentará más tarde el que tu hijo sea un buen lector.

La lectura es muy beneficiosa para su desarrollo, estimula la imaginación y ayuda al progreso del pensamiento abstracto.

Prepara a tu hijo para leer

Como padres debemos fomentar en nuestros hijos el gusto por la lectura, somos sus principales referentes en este campo. Es importante que le enseñes a tu hijo lo divertido que puede legar a ser la lectura y así prepararlo para aprender a leer.

Divertirse con juegos, cantar canciones, tener conversaciones y leer en voz alta son actividades para dar al pequeño habilidades de alfabetización, que posteriormente necesitarán en la escuela. Estas actividades ayudan al niño a conectar las palabras que oyen con las que ven y este es el primer paso para que sea un buen lector.

La lectura es el resultado de muchos conocimientos que el niño va adquiriendo a lo largo de toda su etapa preescolar. Es importante que en este momento le demos oportunidades para asentar estos conocimientos, buscando actividades diarias donde experimente el placer de aprender.

Cómo ayudar a los niños a identificar las letras

Entre los 3 y los 6 años, es decir, en la etapa de preescolar los niños ya saben mucho sobre el lenguaje. Saben que las personas hacen turnos cuando hablan los unos con los otros. Entienden que las letras tienen significado e incluso pueden identificar algunas letras del alfabeto. Memorizan sus historias favoritas y hacen ver que leen mientras van pasando las páginas del libro.

Dale a tu hijo oportunidades de practicar lo que sabe y de explorar todo lo que está impreso a su alrededor con estos trucos para enseñar a leer. La literatura debe ser un juego para él, que llene el mundo de su fantasía y que progresivamente amplíe y enriquezca su dominio del lenguaje. Los niños que aprenden a leer únicamente en el colegio y no tienen este referente en casa, no suelen llegar a ser ávidos lectores. Por el contrario, si en casa tiene acceso a su pequeña biblioteca y le estimulamos para que pase ciertos ratos con los libros, la lectura será un placer para él, una auténtica diversión, aunque al principio le exija un esfuerzo, más o menos importante.

Llama a las cosas por su nombre

Hablar con tu hijo a lo largo del día es una de las cosas más importantes que puedes hacer para prepararlo para la lectura. Tus conversaciones le enseñarán nuevas palabras y le ayudarás a saber escuchar y hablar con los demás. Para asegurarte de que tu pequeño obtiene lo máximo en vuestras conversaciones, es aconsejable que utilices palabras que usarías con los adultos, por ejemplo, háblale de coche y no de brum-brum.

Cuando le preguntes sobre cualquier tema, procura que las preguntas sean abiertas, tipo "¿Por qué crees que ha pasado esto?, ¿Qué te ha parecido como ha acabado la historia del burrito travieso?". En este sentido, a la hora de contestarte, tu hijo debe encontrar en ti a un oyente paciente. Deja que complete sus pensamientos, pues le ayudará a fortalecer su confianza y mejorar su habilidad para expresarse.

Un ratito de lectura antes de irse a dormir

Esta fase preescolar es muy importante porque es dónde tu hijo cogerá el hábito y gusto por la lectura. A los niños les encanta que les lean un libro antes de irse a dormir. Aprovecha y disfruta de ese momento con tu hijo. Le estarás procurando un recuerdo feliz de su infancia y les crearás un buen hábito para toda su vida.

Cuando el niño empieza a leer, sé constante e intenta buscar un momento antes de que se vaya a la cama para compartirlo con él y con su libro favorito.

Pero recuerda que los padres no podemos nunca obligar al niño, aunque sepamos de la importancia de la lectura. Si tu hijo rechaza leer puede que todavía no esté maduro o que no hayamos sabido motivarle adecuadamente. Conociendo el carácter de tu hijo es muy bueno buscar soluciones imaginativas para atraerle a este mundo de la literatura que despertará su imaginación y creatividad.

El ejemplo de los padres en el hábito de la lectura

Para lograr hijos lectores es muy importante que os vean leer a vosotros, pues el niño aprende básicamente por imitación y por su propia creatividad. Podéis compartir algún tipo de libro o revista, de vez en cuando. En otras ocasiones es bueno comentar, preguntar, discutir, argumentar lo que habéis visto o leído con ellos.

Al niño le encantará compartir algo tan especial con su padre o su madre y así también reforzará su comprensión lectora. Leer cada día, aunque sean pocos minutos, (no es necesario que sea un libro, puede ser una revista o un cómic), ayuda a mejorar las habilidades de lectura y aprendizaje. Aprovecha esta etapa en la vida de tu hijo, pues es un buen momento para que adquiera este hábito.

Ana Aznar
Asesora: Sílvia Gallostra. Psicopedagoga de Essential Minds.

Más información en el libro:
- Cómo hacer hijos lectores. Carmen lomas Pastor. Ed. Palabra.

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