22 de septiembre de 2016

Aprender a montar en bicicleta: 5 pasos para enseñar a los niños

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Aprender a montar en bicicleta: 5 pasos para enseñar a los niños
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Para muchos niños, aprender a montar en bicicleta es uno de sus primeros grandes logros en la vida y tiene una ventaja: que ya no se olvida, aunque hayamos estado una larga temporada sin montar. A partir de los 3 años, tu hijo ya está preparado para empezar a rodar con la bicicleta de iniciación, aunque la edad ideal coincide con su cuarto cumpleaños, momento en que ha terminado de desarrollar todas sus habilidades motoras necesarias tanto para la bicicleta como para la natación.

La bicicleta de iniciación, que es la que lleva ruedines, sirve para controlar la técnica del pedaleo y para dominar la dirección. A partir de los 4 años, comienza el reto más difícil para mantenerse estable en una bicicleta, el dominio del equilibrio.

Consejos para preparar la bicicleta de tus hijos

Antes de montar en una bicicleta, comprueba que su altura se corresponde con la estatura del niño, que el sillín está bien colocado para que los niños puedan llegar con los pies al suelo, que los frenos funcionan bien y con suavidad para que los pueda presionar sin dificultades y que los pedales y la cadena giran sin dificultad.


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¿Cómo enseñarles a montar en bici?

Es posible que tus hijos necesiten más de un día de entrenamiento, por lo que se recomienda ser un maestro con grandes dosis de paciencia. Con dedicación y ayuda, los niños no tardarán en saber desenvolverse a dos ruedas:

1. Iniciación. Los primeros pasos sin ruedines se deben dar en un parque. Lo mejor es un camino llano y tranquilo para evitar molestar a otras personas. Durante las primeras lecciones lo mejor es quitar los pedales de la bicicleta y asegurar que el niño toque el suelo con la punta de los pies. La finalidad de estos pasos en enseñar el correcto funcionamiento de los frenos de la bici

2. Impulso. El siguiente paso es que el niño aprenda a coger impulso con sus pies y aprenda a mantener el equilibrio sin ruedines. Hay que tener en cuenta que siempre se ha de practicar en superficie llana para evitar accidentes provocados por las irregularidades del terreno.

3. Confianza. Cuando el niño gane confianza sin ruedines y tenga algunas nociones de equilibrio, puede introducirse en su recorrido algunas pendientes para lograr que el niño aumente aún más su destreza sin ninguna ayuda.

4. Equilibrio. Tras haber logrado que el niño ya tenga el equilibrio necesario sin necesidad de ruedines, se le debe volver a colocar los pedales. La misión ahora es que el pequeño domine el equilibrio mientras pedalea para no perder potencia en su vehículo

5. Velocidad y frenada. Una vez que el niño se haya acostumbrado a mantener el equilibrio y pedalear al mismo tiempo toca volver al principio y enseñar a frenar. La velocidad que se alcanza en estos casos es mayor que cuando el impulso era con los pies, por lo que esta noción debe quedar clara.

Nociones de seguridad para montar en bicicleta

Una vez que el niño ha aprendido a moverse en bicicleta, hay que dejarle claras unas nociones de seguridad. Estas son las normas que todo hijo debe saber antes de iniciar una excursión en bicicleta:

Casco. Siempre que se monte en bicicleta, el caso ha de estar presente el caso. De esta forma, en caso de accidente o caída, el riesgo de daños mayores en la cabeza se reducirá.

Nada de auriculares. En la bicicleta los cinco sentidos deben estar en la carretera. No se puede prescindir siquiera del odio. Los auriculares para escuchar música o atender una llamada quedan prohibidos. Si hay que usar el móvil, lo mejor es detener la marcha.

Carril bici o calzada. Siempre se pueda circular por el carril bici, esta ha de ser la decisión. En zonas en las que este se acaba, hay que circular por la calzada como cualquier otro vehículo. La acera es para los peatones. En caso de que el trayecto deba ser en asfalto, siempre ha de haber un adulto velando por la seguridad.

Siempre visibles. Se recomienda llevar en la bicicleta luces delanteras y traseras. También es aconsejable llevar un chaleco reflectante para que el resto de conductores puedan ver al ciclista y evitar accidentes.

Damián Montero

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