2 de junio de 2018

La actividad física en el desarrollo de los sentidos del pequeño

La actividad física en el desarrollo de los sentidos del pequeño
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La actividad física es imprescindible para todas las personas. Son más los beneficios del movimiento que los del sedentarismo. De hecho, su presencia en los más pequeños asegura un buen desarrollo. No solo de sus capacidades físicas, sino de sus sentidos, una forma de poder desarrollar las herramientas con las que interactúa en su mundo.

Desde la Asociación Española de Pediatría y Atención Primaria, AEPap, se indica que la actividad física natural entre los 12 y 36 meses se llama juego activo y sirve para que los más pequeños descubran el mundo con todos los sentidos. Cuando el niño gatea, se esconde, juega en el suelo, explora el mundo, llega con la vista a detalles que no se pueden ver desde la posición bípeda.

Jugando y creciendo

Desde AEPap se indican las siguientes ideas para el desarrollo de los más pequeños a través del juego. Actividades diversificadas según el punto en el que se quieta trabajar:
Sentido del equilibrio:

- Bailar mientras se le tiene en brazos o llevarlo a caballito y hacer carreras y frenazos.

- Al pasearlo en la sillita, dar pequeños acelerones (sin perder el control) para que pueda ir comprobando las distintas velocidades a las que puede moverse.

- En casa, que trate de caminar siguiendo un camino trazado por la línea entre baldosas o hacer que camine por pequeños bordillos, siempre de la mano para evitar caídas.

- Enseñarle a bajar por un tobogán mostrando cómondebe apoyar los brazos por delante.

Coordinación

- Dar patadas a una pelota. Primero con la pierna dominante y luego probar con la otra extremidad, ir alternando entre ambas.

- Cantar canciones en las que hay que tocar distintas partes del cuerpo o que tengan algún baile sencillo.

- Jugar al corro dando vueltas hacia un lado y luego cambiar el sentido del giro.

- Hacer una pequeña gimkana en espacios como el parque: correr hasta el árbol más grande, darle tres vueltas, pasar por debajo del banco, subir al tobogán y deslizarse por él.

Oído:

- Poner músicas con distintos instrumentos para que el niño afine el oído y pueda reconocerlos.

- Tapar los oídos del niño y en un espacio sin presencia de muebles u otros elementos con los que pueda tropezar, intentar que encuentre a su padre mientras éste agita un cascabel.

- Jugar a las imitaciones de sonidos.

Vista:

- Buscar un tesoro a partir de un mapa que se les facilite con elementos que puedan reconocer. También se mejorará su concentración.

- Buscar objetos camuflados en tarros de garbanzos para que puedan advertir diferencias y tener éxito.

- Abrir un libro en donde haya muchos personajes como animales.

Damián Montero

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