Cómo preguntar a los más pequeños, conoce a tus hijos

Cómo preguntar a los más pequeños, conoce  a tus hijos
3 de enero de 2019 ISTOCK

¿Cuál es la mejor forma de conocer respuestas? Pregunta a quienes las conocen. Para acercarse a los hijos lo mejor es acercarse e interesarse por su día a día y crear un vínculo de confianza para que vean en sus padres una figura con la que desahogarse. Tanto para lo bueno como para lo malo, lo más importante es saber cómo crear este ambiente que favorezca la comunicación entre mayores y pequeños.

Desde Crece Contigo, entidad vinculada al Gobierno de Chile, se brindan varios consejos que ayudarán a que los padres puedan crear un fuerte vínculo con sus hijos donde la comunicación esté presente de forma rutinaria. Saber cómo preguntar a los más pequeños de la casa permitirá conocer sus vivencias y experiencias fuera del hogar, un buen inicio para facilitarles consejos en aquellos campos que se escapan de su conocimiento.

Angustia ante el desconocimiento

Muchos padres sienten una sensación de desasosiego cuando sus hijos no les hablan de su día a día. Hay que entender que los más pequeños de la casa pueden sentir vergüenza, e incluso miedo, a la hora de compartir algunos temas con sus padres. En estos contextos la actitud de los padres es la de exigir la revelación de estos datos, lo que empeora esta situación.

Si se detecta que algo va mal en el día a día de los más pequeños, ¿hay que preguntarles, o esperar a que sean ellos mismos quienes se acerquen a sus padres para revelar este tema? La respuesta es: ninguna de las dos. La prioridad es la de conversar a diario con los hijos, de todos los temas, desde el resultado de un partido de fútbol hasta su opinión sobre el libro que están leyendo.

También se recomienda que desde el inicio de la etapa escolar, los padres reciban a sus hijos con preguntas tan simples como "¿Qué tal fue el día?" "¿Te divertiste?" Cuestiones comunes que facilitarán un contexto de comunicación donde hablar del día a día de los más pequeños sea una rutina en casa, de esta forma los niños no se sentirán extraños cuando tengan que hablar de asuntos privados.

Importancia de educar emocionalmente

Tampoco hay que olvidar la importancia que tiene la educación emocional a la hora de crear un clima de comunicación en casa. Gracias a ella los niños pueden desarrollar una autoestima firme, enfrentar situaciones estresantes, formar vínculos sanos y nutritivos con las personas con quienes se relacionen. Estas habilidades no solo permiten un adecuado progreso por el recorrido educativo, si no que apuntalan además otros ámbitos importantes en la vida, como el desarrollo social, o el desarrollo y un fuerte sentido de sí mismo, entre otros.

Estos son algunos consejos para lograr esta meta:

- Reconocer y gestionar mis propias emociones como padres: ¿cómo me siento ante sus emociones y comportamientos?

- Ayudarle a calmarse, desde mi calma, poniéndonos a su altura, mirándole a los ojos y buscando el contacto físico, sin tratar de reprimir su emoción.

- Ayudarle a poner nombre a sus emociones: "Qué te pasa cariño, estás enfadado/triste o tienes miedo? ¿Qué te molesta/ preocupa/ da miedo*? ¿Qué ha ocurrido?"

- Escucharle mirándole a los ojos, asintiendo, utilizando expresiones cortas: "ya veo, vaya..."

- Demostrarle que entendemos su emoción, ampliarle la perspectiva ayudándole a ver la situación desde otros puntos de vista y ofrecerle nuestra ayuda: "Entiendo que te sientas enfadado..., sabes lo que pasa, que...., quieres que te ayude a sentirte mejor... ?"

Damián Montero

Te pue

Crianza con apego: las 8 claves de la crianza natural

- Los beneficios del ‘piel con piel’

- La lactancia materna vale la pena

- 10 beneficios de los portabebés ergonómicos

de interesar:

Contador