15 de febrero de 2020

¿Por qué te enfadas? Cómo gestionar las contrariedades infantiles

¿Por qué te enfadas?  Cómo gestionar las contrariedades infantiles
Los enfados de los niños - ISTOCK

El desarrollo de los más pequeños conlleva aprender a gestionar situaciones que no le son benignas. Cuando las cosas no son como esperaban, pueden aparecer enfados ante el desconocimiento de cómo llevar estos momentos. A los padres les corresponde enseñar a sus hijos el manejo de sus sentimientos, y en este punto, su respuesta sirve de ayuda.

Para ello, los padres en primer lugar tendrán que identificar qué tipo de enfados están experimentando sus hijos. De esta forma, sabrán que cómo responder ante estos comportamientos. Desde el Hospital Sant Joan de Déu se ofrece a los padres una lista con la que podrán determinar cuál es la situación a la que se enfrentan y la reacción que deben tener.

Tipos de enfado: ¿por qué se enfadan los niños?

¿Cuáles son los tipos de enfado que pueden experimentar los niños? Los especialistas del Hospital Sant Joan de Déu identifican los siguientes, atendiendo a la manera en la que se manifiestan:

- Fisiológico. Se puede apreciar por el aumento de la frecuencia cardíaca o la presión arterial.

- Pensamiento. Sus síntomas indican una mezcla de ideas confusas sin dejar ver las cosas claras.

- Conducta. Se manifiesta porque el niño comienza a hacer las cosas fuera de control.

Los padres deben entender que sentir rabia es normal y que este comportamiento representa una función. Este sentimiento permite a las personas defenderse y, si se gestiona de una buena manera, ayuda a las personas a enfrentarse a situaciones que se consideran injustas, ante las cuales quizás cabría la inhibición si no fuera por la sensación de enfado.

El problema no surge por la la emoción, sino el comportamiento que puede asociarse a la misma. Golpes, insultos, conductas abusivas... son algunos ejemplos de cómo pueden terminar, de mala manera estas situaciones. Por ello, es importante poner límites, enseñando a gestionar el enfado y resolver conflictos de forma sana.

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Manifestación del enfado infantil

La forma en que se manifiesta el enfado varía en función de la edad y el desarrollo: en la primera infancia, los niños ya comienzan a reprimir los impulsos de agresión física. En edad de preescolar aprenden a idenficar las emociones básicas y empiezan a usar palabras para expresar sus sentimientos, aunque muchos aún recurren a conductas agresivas, como golpear a otros.

Poco a poco irán adquiriendo más habilidades verbales y capacidades para expresar su enfado con palabras en lugar de hacerlo físicamente. En la adolescencia puede haber nuevas preocupaciones y retos, como el deseo de independencia e intimidad, unido al aumento de las exigencias académicas y sociales. En esta etapa algunos adolescentes tienen dificultades para manejar su enfado y presentan descontrol de impulsos, mientras que otros pueden mostrarse muy inhibidos y retraídos.

Para que los niños y adolescentes aprendan a gestionar el enfado, es importante saber que la causa de esta emoción puede estar relacionada con diversos factores que actúan a la vez, como las características del niño, el contexto (situación, cambios, lugar...) y las características de los padres (su temperamento y su forma de reaccionar ante el enfado).

Damián Montero

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