21 de febrero de 2014

Redes sociales y seguridad infantil

Redes sociales y seguridad infantil
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La idea de compartir fotos, videos y otros datos personales en las redes sociales puede ser peligroso para los niños y los adolescentes. Para evitar el riesgo que supone esta conducta, podemos poner en marcha una serie de normas de protección frente a las redes sociales que todos debemos conocer.   

Una de las peculiaridades que caracteriza a la generación interactiva es que muestran muy poco pudor a la hora de airear emociones empleando los medios tecnológicos de las redes sociales. Esto les lleva a poner al alcance de cualquier persona muchos datos personales: gustos, aficiones, sentimientos, relaciones, fotos y vídeos. Por esta razón, los padres deben educar a sus hijos para utilizar correctamente las redes sociales y que no corran riesgos.

Normas de protección en las redes sociales

-   Establecer normas de uso del ordenador, para ello es muy importante que el ordenador no sea del menor, sino de la familia.
-   Hacer entender al niño que su información personal no debe proporcionarse a cualquier persona. Incluida esa información que parece irrelevante, pero que puede dar muchas pistas a gente peligrosa. Por ejemplo, fotos con el uniforme del colegio, con paisajes fácilmente reconocibles, etc.
-   Conocer el apodo que utilizan los hijos y prohibir los que sugieran cosas que puedan resultar peligrosas, por ejemplo, los que tengan connotaciones eróticas.
-   Respetar los límites de edad preestablecidos por los creadores del sitio.
-   Examinar detenidamente el sitio que utiliza nuestro hijo y conocer, si lo tiene, su código de conducta y si los creadores supervisan sus contenidos evitando lo ilegal o lo extremadamente nocivo, así como que en dicha red existan depredadores.
-   Explicarles que no hay que aceptar desconocidos entre los contactos y, desde luego, nunca quedar con nadie del que sólo se conozca lo que ha dicho de él en su perfil.
-   Compartir el uso de la herramienta con los hijos, creando una red de la propia familia.
-   Advertir que todo lo que se cuelga en la Red puede ser difundido con otros fines distintos a los inicialmente previstos.
-   Realizar (los padres) búsquedas en estas redes, poniendo como palabras clave el apodo o el nombre de los hijos, su colegio, su club de fútbol*
-   Hablar con los padres de los amigos de nuestros hijos sobre este tema: ¿qué redes frecuentan sus hijos, quiénes son sus contactos, cuándo se conectan*?