7 de mayo de 2018

Educación socioemocional: los cimientos que nuestros hijos necesitan

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LA CAIXA - ARCHIVO

La educación socioemocional resulta fundamental para construir los cimientos que sujetan la formación de nuestros hijos, ya que no solo es importante en su faceta académica sino también en aquella pensada para que desarrollen valores.

Sin embargo, hay muchos docentes que sienten que no cuentan con la formación necesaria, no los medios suficientes. Es por esto que existen distintos apoyos por parte de instituciones, como EduCaixa, que les prestan un material específico para educar en emociones.

Educación socioemocional: soluciona conflictos en el aula

Puede que nos sorprenda como muchos profesores se encuentran en las aulas con problemas, no principalmente académicos, sino de comportamiento por parte de sus alumnos. Y es que algunas cosas van más allá de lo que pueden extraer de los libros. Los niños necesitan comprender lo que sienten y aprender a expresarlo, saber comunicar lo que realmente quieren decir y reconocer las emociones ajenas. Escuchar a los demás y respetar los turnos de palabra conforman, con todo lo anterior, las facultades de una educación socioemocional.

Pero los maestros se refieren a sí mismos como autodidactas en este campo y explican su necesidad de disponer de material específico para trabajar en las aulas, ya que no hay nada sistematizado. Arantxa Ribot, gestora en EduCaixa, explica que por este motivo surgen los programas de la Obra Social "La Caixa", 'Emociones y sentimientos' y 'Aprender a Escuchar', disponibles en su web.

Ribot reflexiona sobre cómo la educación socioemocional se encarga de construir el andamiaje que sirve de sustento al aprendizaje. Por eso, desde EduCaixa llevan años centrándose en diseñar materiales didácticos para ponerlos a disposición de profesores con el fin de que les ayuden a trabajar en el aula un conjunto de valores imprescindibles para inculcar a los estudiantes.

El éxito en los estudios y la buena gestión de las emociones

EduCaixa

Un niño que se valora a sí mismo, que comprende y canaliza sus emociones y que sabe comportarse adecuadamente con el resto de los compañeros, es un alumno feliz, con mejor rendimiento académico y más posibilidades de acabar con éxito sus estudios. Así que invertir en educación socioemocional es invertir en futuro. Y, sin embargo, la mayoría de nuestros graduados en Magisterio no ha recibido la formación adecuada en este sentido.

Por eso desde EduCaixa tratan de llegar allí donde los docentes no alcanzan -por falta de formación específica y carencia de recursos adecuados para utilizar en el aula-. Si estos consiguen el reto de la educación emocional, habrán avanzado un enorme camino en la formación futura de esos niños.

La acogida del programa ha sido tan buena por parte de la comunidad docente -hay lista de espera para poder participar- que el plan de acción del equipo multidisciplinar que compone este proyecto va más allá y trabajan en un proyecto más amplio, completo, con un currículo específico con toda su programación didáctica, el material de trabajo en el aula y la necesaria capacitación a los profesores. Helena García, maestra y secretaria del Colegio Rural Agrupado Monegros-Hoya, trabaja con unos recursos económicos muy limitados en sus cuatro escuelas unitarias y recibieron con tan buena acogida esta iniciativa que han organizado unos talleres con las madres para trabajar las emociones.

"La seguridad, el conocimiento de uno mismo, los límites, el saber que se puede... todo eso son emociones que luego sirven para Matemáticas, para Lengua y para la vida", asegura esta maestra. Y es que los resultados extraídos de estudios sociológicos en Estados Unidos muestran que los jóvenes universitarios muestran unas habilidades emocionales desarrolladas que les reportan menos ansiedad social y depresión, y mayor utilización de estrategias de afrontamiento activo para solucionar problemas.

Es un hecho que, la capacidad para atender las propias emociones, experimentar con claridad los sentimientos y poder reparar los estados de ánimo negativos, influye sobre la salud mental de los estudiantes. Es por esto que, el equilibrio psicológico afecta directamente al rendimiento académico final.

Victoria Molina