10 de abril de 2019

Se busca: el colegio de nuestros hijos

Se busca: el colegio de nuestros hijos
ISTOCK

Elegir el colegio en el que nuestros hijos van a formarse intelectual y personalmente es una tarea ardua que, de primeras, puede llegar a intimidarnos. La oferta es muy amplia y el proceso de selección difícil. Por eso, Hacer Familia ha elaborado una selección de centros educativos que destacan por su calidad académica y humana. 

¿Cuál es el mejor colegio para nuestros hijos? Esta debe ser la principal pregunta que debemos intentar responder cuando estamos en búsqueda activa de un centro formativo para ellos. Cada hijo es único y son muchos los factores que determinan su bienestar en un entorno en el que van a pasar la inmensa mayoría de las horas semanales.

El nivel académico, la educación integral del alumno, las innovaciones didácticas, las buenas instalaciones o el aprendizaje de varios idiomas suelen ser los criterios principales a tener en cuenta a la hora de escoger definitivamente. Es evidente que, para tomar la decisión correcta, es imprescindible conocerlos, pero también resulta importante detectar las necesidades, capacidades e intereses de nuestro hijo y saber si el colegio puede llegar a suplirlas.

Estilo educativo propio

Los Colegios Juan Pablo II, que promueve la Fundación Educatio Servanda, han sustentado su proyecto pedagógico en un modelo genuino y vanguardista en España: el modelo dual; una opción educativa alemana diseñada para que los estudiantes reciban formación teórica en el aula y, de forma simultánea, formación práctica en una empresa que les permita aplicar los conocimientos aprendidos. “Cada vez más extendido en Europa y Estados Unidos, numerosos estudios revelan que allí donde este modelo se pone en marcha, niños y niñas consiguen una armónica convivencia que optimiza sus ritmos de crecimientos, maduración y desarrollo cognitivo”, aseguran.

El Colegio San Juan Evangelista, por su parte, aplica la vanguardia de la innovación educativa en la etapa de la Educación Infantil, al ser el inicio y la base de todos los aprendizajes. Apoyado en su propia metodología GRUNDSTEIN, su proyecto educativo tiene la finalidad de crear una densa red neuronal en unas aulas que, además, han conseguido el Certificado Green Clean por estar ozonizadas.

“Utilizamos esta metodología basada en la psicomotricidad, la música, el juego y el aprendizaje de idiomas”, ya que es en estos primeros años, cuando se forman las conexiones neuronales que determinarán la configuración del cerebro adulto. De este modo, nuestros alumnos desarrollarán su inteligencia, respetando su individualidad en un clima de cariño y alegría”, declaran.

Una idea similar se lleva a cabo en los centros Attendis, cuyos proyectos educativos están diseñados especialmente para cada una de las etapas escolares. De esta forma, tratan de proporcionar a los alumnos los conocimientos, habilidades y competencias más adecuados a su etapa madurativa. “El Departamento Pedagógico de Attendis realiza un proceso de actualización permanente para responder de forma ágil a las necesidades y demandas educativas”, explican.

De esta forma, por ejemplo, han instalado en Infantil el Proyecto Príncipe, un sistema de trabajo basado en la observación del niño desde los cuatro marcos que configuran su personalidad: neurológico, psicológico, pedagógico y familiar.

El Proyecto Auriga desarrollado en Primaria también intenta desplegar todas sus capacidades de aprendizaje, prestando especial atención a las destrezas lingüísticas y lógico-matemáticas. “Es el momento de sentar las bases del éxito escolar, por lo que en esta etapa resulta decisivo el desarrollo de hábitos de trabajo personal”.

Trabajo que, en Secundaria se fomenta de forma cooperativa. A través del Proyecto Ulises que se desarrolla en esta etapa, los alumnos ven de forma positiva la pedagogía y las materias a través de diferentes actividades de enriquecimiento como foros de debate, trabajos de investigación en equipo o visitas culturales. Todo ello con el objetivo de proporcionarles unas sólidas competencias intelectuales que tanto en Bachiller, con el Proyecto Aquila, como en sus estudios universitarios, les permitan dominar con su éxito su futuro.

Ese es también el propósito con el que actúan los colegios Regnum Christi, que basan su método pedagógico en la organización por competencias, adaptándolo a la variedad de los ritmos de aprendizaje y garantizando su acompañamiento personal. “Es integral y transversal”, aseguran. “De esta manera, nuestros alumnos son capaces de relacionar conocimientos entre sí y, lo que es más importante, con las situaciones de la vida”. Una metodología activa y participativa, que provoca reflexión y pensamiento crítico.

Inmersión lingüística de calidad

La educación en Attendis también es bilingüe. Hoy en día, se ha convertido en algo imprescindible el estudio de un idioma desde el inicio del recorrido escolar. En este caso, el número de horas lectivas en inglés se establece de acuerdo a su edad. Mientras en Infantil y Primaria los alumnos trabajan el 50% del horario en lengua inglesa, en Secundaria se imparte un tercio de la jornada en este idioma.

Esto es lo que se conoce con el nombre de Programa DELTA (Developing European Languages Teaching and Acquisition), en el que los escolares reciben las lecciones en un aula distinta y con un profesor nativo o bilingüe. “El principio que mueve toda la línea pedagógica es que ‘aprender una lengua es aprender a usarla’. Por ello se utiliza un sistema de inmersión lingüística: los niños no estudian inglés, trabajan en inglés”.

La misma estrategia se lleva a cabo en los colegios de la Fundación Educatio Servanda, que destacan especialmente por su excelencia académica en materia de bilingüismo. Todos sus centros son concertados bilingües y ofrecen, al menos, el 30% de la carga lectiva en inglés. Además, ponen a disposición del alumno de auxiliares nativos que trabajan con ellos en grupos reducidos para mejorar su speaking, listening y conversation. El objetivo es conseguir que la gran mayoría de los escolares acaben su educación en el Colegio con un nivel mínimo de First Certificate in English. De hecho, para conseguirlo, pueden presentarse allí mismo al examen, pues son centro oficial examinador de Cambridge English.

Por su parte, los colegios que se adscriben a la Fundación Arenales no solo llevan a cabo una inmersión progresiva del idioma en las clases, sino que además lo fomentan con programas de inmersión lingüística en el extranjero. A través del llamado English Project, ofrecen la posibilidad de estudiar en Irlanda o Estados. La experiencia no solo les permitirá participar en la vida escolar extranjera, sino introducirse en la cultura y las costumbres del país al tener que convivir con una familia local.

En este sentido, el colegio San Juan Evangelista pone a disposición de sus alumnos del conocido como Bachillerato Dual Europeo-High School Americano, que posibilita a los alumnos a continuar sus estudios en universidades europeas o norteamericanas. A su vez, una de sus ventajas es su proyecto trilingüe. El colegio introduce el alemán en sus centros de forma paulatina. A partir de los tres años, comienzan a verse los conceptos básicos a través de canciones; continúan con dos horas semanales en Primaria y finalizan con una asignatura curricular en Secundaria y Bachillerato. Entonces, podrían obtener el título oficial reconocido internacionalmente y expedido por el Goethe Institut, con quien cuentan como aval.

Una estrategia parecida llevan a cabo los colegios Regnum Christi, en el que los estudiantes reciben clases tanto de inglés como de francés y tienen la posibilidad de realizar intercambios en países como Francia, Estados Unidos o Nueva Zelanda. “Viajar y tener experiencias escolares en el extranjero es esencial para ampliar la mente de nuestros estudiantes”, afirman. Además, todas estas lecciones aspiran a prepararlos para los exámenes oficiales Cambridge y DELF con los que podrán acreditar su nivel.

Otro tipo de aprendizaje

Lo que está claro es que los idiomas juegan un papel básico en la sociedad, tanto en el ámbito personal como profesional. Pero también lo son otras materias que a su vez pueden implicar el desarrollo psíquico, físico y social de los más pequeños.

En los tres colegios de Madrid de la Fundación Educatio Servanda cuentan con un exclusivo programa pedagógico musical desde 2016, cuando se puso en marcha con una acogida espectacular. Este programa ofrece la posibilidad de que nuestros hijos cursen estudios musicales reglados bajo una titulación de prestigio internacional.

“Es impartido por profesores titulados con grado superior de música, de forma individualizada, y dentro del horario escolar”. A través de la audición diaria de piezas musicales y de conciertos pedagógicos trimestrales, los alumnos podrán conocer la música en primera persona, mejorando “su sensibilidad y las facetas psíquica e intelectiva”.

El broche de oro a estos estudios lo pone la Associated Board Royal Schools of Music, una eminencia en el campo musical, líder desde 1889 y quien se encarga de realizar los exámenes periódicos a los que se enfrentan. “El alto grado de exigencia de esta institución no impidió que hasta el momento hayan aprobado el 98,1% de nuestros alumnos presentados”, aseguran.

En la misma línea, los colegios San Juan Evangelista han obtenido recientemente la autorización para la implantación de Enseñanzas Elementales de Música y Danza, lo que supone la posibilidad de que sus alumnos obtengan a lo largo de su educación una titulación oficial en estas materias.

Sin embargo, si por algo destacan estos colegios es por el proyecto Schach, implantado este mismo año. “Basándonos en el milenario juego del ajedrez hemos desarrollado, simultáneamente para todos los cursos de Primaria y Secundaria, un método transversal e interdisciplinar basado en la motivación, el pensamiento crítico y la toma de decisiones”, explican.

Tecnología al alcance de un click

Hablar de educación y no mencionar la innovación tecnológica, hoy en día, ya es completamente imposible. Todos los colegios introducen nuevas tecnologías de educación, que no sustituyen al docente, pero hacen de su labor algo más versátil y capaz de afrontar los retos que los alumnos plantean. El CEU, por ejemplo, es un gran defensor de ello. Su misión se basa en “incorporar estrategias didácticas como aprendizaje cooperativo, colaborativo y orientado a desarrollo de la creatividad e innovación”.

El uso de tablets, iPads, ordenadores, pizarras digitales y demás prestaciones familiarizan a los niños con el uso de las Nuevas Tecnologías, incluso desde pequeños. Los colegios Regnum christi, por ejemplo, han desarrollado el programa iPad Mobile Learning para que las usen como herramientas de trabajo.

Además de “utilizar este medio para reforzar los aprendizajes propios de este nivel”, asegura Attendis. Precisamente, sus colegios han puesto en marcha el programa CREATIC, en el que las aulas de Infantil están provistas de estas nuevas utilidades para iniciarles en el mundo digital. Es más, a partir de 5º de Primaria, los alumnos utilizan iPads como instrumentos de trabajo habitual, en sustitución de los libros de papel.

Todos estos medios favorecen, al fin y al cabo, el aprendizaje, pero no es la única forma de fomentar su interés por el mundo tecnológico. El colegio San Juan Evangelista ha puesto en marcha una iniciativa que apuesta por el conocimiento de la programación y la robótica. La metodología LEGO, así es como se conoce, pretende “acercar a los alumnos al mundo de la tecnología, creando en ellos interés y curiosidad”.

Fomentar diversas habilidades como las que se derivan del trabajo en equipo; y aprender a realizar construcciones simples en Primaria, y construcciones, máquinas, etc. más complejas en Secundaria aumentará su capacidad de razonamiento. Los conocimientos de lógica computacional, matemáticas o, incluso, física serán la base de un proyecto que también se sustenta en el trabajo cooperativo.

Cristina Blanco

Te puede interesar:

- Colegios diferentes para tiempos distintos

- Cómo acertar con el colegio

- Elegir colegio para los niños

Hacer Familia recomienda: