25 de septiembre de 2012

El ascenso de la mujer mete al hombre más en casa

El ascenso de la mujer mete al hombre más en casa
HACER FAMILIA

A juzgar por el tono de algunos libros sobre el hombre de hoy da la impresión de que Mr. Marlboro se ha convertido en Mr. Inútil. Que el modelo de macho sobrado de testosterona ha dado paso a un hombre flojo y sin inquietudes.

Sin embargo, algunas estadísticas revelan un signo positivo de la nueva masculinidad: la mayor implicación de los padres en la crianza de los hijos.

Últimamente se han publicado en EE.UU. algunos libros de mujeres que se lamentan de la situación de los hombres. Si antes se quejaban de la dominación, ahora de la falta de carácter.

ADOLESCENCIA PROLONGADA

En su libro I Don't Care About Your Band (2010), la humorista y escritora Julie Klausner protesta contra los hombres que prolongan la adolescencia: "La idea de una noche perfecta para estos tipos es una partida de PlayStation con sus colegas o un viajecito a la Vegas... Se parecen más a los niños que cuidábamos cuando hacíamos de canguro que a los padres que nos llevaban a casa".

Y Kay S. Hymowitz, autora del libro Manning Up: How the Rise of Women Has Turned Men Into Boys (2011), completa el retrato con unos párrafos cargados de dinamita: "Hoy la mayoría de los hombres en la veintena viven distraídos en una especie de limbo, un estado intermedio entre la adolescencia semi-hormonal y los deberes propios de la madurez. (...) Ya es hora de decir lo que se ha convertido en obvio para legiones de jovencitas frustradas: [que esta nueva etapa] no saca lo mejor de los hombres".

Leer más: Aceprensa