9 de septiembre de 2015

El test de Apgar, cómo interpretar los resultados

El test de Apgar, cómo interpretar los resultados
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Una vez que ha llegado el momento del nacimiento, hay que determinar que el bebé recién nacido está en perfecto estado realizándole directamente las pruebas a él. El primer análisis de su vida recibe el nombre del test de Apgar y sus resultados se establecen en una puntuación de 0 a 10. Te contamos cómo interpretarlos.

El test de Apgar es una prueba desarrollada por la anestesista Virginia Apgar, del Hospital Infantil de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, hace más de 60 años, con la que medimos 5 parámetros: Apariencia, Pulso, Gesticulación, Actividad y Respiración.

¿Cómo se realiza el test de Apgar al bebé recién nacido?

El neonatólogo presente en el parto analiza con el test de Apgar cinco aspectos del bebé:

-   Apariencia: Color de piel o aspecto
-   Pulso: Frecuencia cardiaca
-   Gesticulación: Reflejos o irritabilidad
-   Actividad: Tono muscular
-   Respiración: Esfuerzo respiratorio y ritmo

¿Cuáles son los criterios de puntuación del test?

El esfuerzo respiratorio obtiene un 0 cuando el bebé no respira; una puntuación de 1 en el caso de que el recién nacido presente respiraciones irregulares, lentas o llanto débil, y se dan dos puntos al pequeño cuando su ritmo y esfuerzo son normales y el llanto es adecuado.

La calificación de la frecuencia cardiaca, que se examina con el estetoscopio, es de 0 puntos si el recién nacido no tiene pulsto; de 1 punto si tiene menos de cien latidos por minuto, y de 2 puntos cuando el corazón del bebé late con normalidad, a más de cien latidos por minuto.

El tono muscular es preocupante cuando no hay movimiento y los músculos están flojos y flácidos, situación en la que se dará al niño una puntuación de 0 puntos. Si los brazos y las piernas están flexionados y tienen poco movimiento, se calificará con 1 punto el tono muscular y si hay movimiento activo y espontáneo, la puntuación será de 2.

La respuesta refleja a la estimulación, como por ejemplo, con un pequeño pinchazo o colocando un pequeño catéter en la nariz, se valora con 0 puntos si el recién nacido no reacciona; con 1 punto cuando hay un gesto facial leve o muecas discretas, y con un 2 en los casos en los que el bebé gesticula, tose, estornuda o llora ante la estimulación.

El color de la piel recibirá 0 puntos si es azulado, grisáceo o pálido por todo el cuerpo; 1 punto cuando el bebé tenga un tono rosado pero las manos y los pies estén azules, y 2 puntos cuando presenta un tono normal, rosado, por todo el cuerpo.

¿Cómo se interpretan los resultados del test de Apgar?

- Valores normales, de 7 para arriba. Cuanto más elevada sea la suma total de las puntuaciones otorgadas en esos cinco aspectos del test de Apgar, el recién nacido evolucionará mejor tras el nacimiento. Se considera un resultado normal las calificaciones de 7, 8 y 9, que significan que el niño está bien de salud. Pocos bebés consiguen un 10, puesto que la mayoría nace con las extremidades azuladas.

- Puntuaciones por debajo de 7. Las calificaciones por debajo de 7 suponen que el bebé necesita algún tipo de intervención médica. La ayuda se volverá más urgente para que el bebé se adapte al nuevo entorno conforme menor sea la puntuación final. Ésta suele ser baja tras una cesárea o un parto complicado, cuando hay líquido en las vías respiratorias o en bebés prematuros. En estos casos, tu bebé puede necesitar ingresar en la Unidad de Neonatología del Hospital. El Neonatólogo te explicará en cada momento qué pasos se van a seguir para la mejor atención al bebé y que puedas pasar con él el mayor tiempo posible.

¿Para qué sirve el test de Apgar?

Este test de Apgar lo realiza el especialista en Neonatología presente en el parto y se lleva a cabo para conocer el estado físico del recién nacido y descartar la necesidad de cuidados médicos o tratamientos de urgencia. Se realiza en dos fases:

- En el minuto 1, nada más nacer, para conocer cómo ha soportado el bebé el proceso del nacimiento.

- Posteriormente, en el minuto 5 tras el parto, con el fin de comprobar su adaptación a la vida extrauterina.

En ocasiones, cuando el estado físico del bebé es preocupante o en el caso de que los resultados del segundo análisis tengan una baja puntuación, es necesario repetirlo a los diez minutos del nacimiento. En este caso, los resultados de esta nueva prueba indican si el bebé precisa ayuda con la respiración o sufre problemas cardiovasculares, por ejemplo.

Dra. Paloma Nacher. Neonatóloga del Hospital La Milagrosa de Madrid.

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