La importancia de la memoria en el proceso de aprendizaje

La importancia de la memoria en el proceso de aprendizaje
1 de marzo de 2018 ISTOCK

El éxito en los estudios es un objetivo en todos los alumnos, ¿cómo conseguirlo? Hay muchas técnicas para aplicar antes de un examen y después de las jornadas escolares, así como capacidades para potenciar con este fin. Entre todas estas habilidades no se puede obviar los beneficios de tener una buena memoria y entrenarla a la hora de enfrentarse a los temarios.

Si bien la capacidad de entendimiento y de raciocinio en los estudiantes es clave a la hora de tener éxito en los estudios, no puede obviarse la importancia de una buena memoria. Así lo destaca la Asociación Educar en uno de sus trabajos donde destaca cómo la retención de contenidos con las buenas notas y la necesidad de entrenar, entre otras habilidades, ésta.

Influencia de la atención

La Asociación Educar explica que no puede entenderse memoria sin atención. El primer paso para retener estos contenidos es poner en ellos los sentidos en aquello que se está aprendiendo. Tanto en clase como en casa, el niño deberá estar pendiente del temario. De forma activa, el estudiante debe concentrarse en estas actividades y evitar fijarse en estímulos exteriores, por lo que si estos se eliminan mejor.

En este punto, hay que distinguir entre las distintas fases del proceso de memorización de contenidos:

- Almacenamiento sensorial. Mecanismo que permite retener información sensorial no procesada durante un tiempo mínimo.

- Memoria de corto plazo u operativa. Captación de información por segundos o minutos que permite retener. Un ejemplo es la retención de por un número de teléfono hasta marcarlo nuevo.

- Memoria a medio plazo. Se aplica en circunstancias transitorias en las que se requiere retener por horas un recuerdo. Un ejemplo es recordar dónde se colocó el abrigo tras quitárselo

- Memoria de largo plazo. Paso más importante ya que es en el que se consolidan los recuerdos y pasan de la memoria de corto plazo a la de largo plazo, donde quedan guardados de manera permanente para poder ser utilizados en el futuro.

Teniendo en cuenta estos tipos de memoria, queda claro que lo ideal es trabajar en la memoria a largo plazo para que los estudiantes sean capaces de recordar el temario una vez que se enfrentan a sus exámenes. Por ello hay que recordar que el primer paso es trabajar por una buena atención en los estudiantes para que puedan pasar del almacenamiento sensorial a la retención a largo plazo.

La importancia de la comprensión

No hay que olvidar la importancia que tiene para el estudiante comprender aquello que se está estudiando. Este es un paso muy importante para trabajar en la memoria a largo plazo. Por mucho que se atienda, si el niño no entiende el temario, simplemente trabajará a medio plazo, en el momento del examen soltará aquello que retuvo y no habrá aprendido realmente.

Para conseguirlo nada mejor que trabajar en la comprensión lectora para poder identificar lo más importante del texto y poder utilizarlo a largo plazo. Para conseguirlo, estas son algunas claves:

- Leer habitualmente. Acostumbrarse a leer es una buena técnica para poder adaptar la vista a estas funciones e identificar palabras.

- Tener un diccionario a mano. Para comprender lo que se está leyendo hay que saber qué significan las palabras, un diccionario es un gran aliado en esta misión.

- Trabajar esquematizando. ¿La lectura es demasiado grande? Las ideas principales pueden simplificarse a través de un esquema que ayude a memorizar el concepto del temario que se esté aprendiendo.

- Lista de palabras claves. Al igual que los esquemas, elaborar una lista con las palabras claves del temario ayudará a entender lo importante.

Damián Montero

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